Alopecia areata, tratamiento, causas, cura y tipos

La alopecia areata es una enfermedad de los folículos pilosos que provoca pérdida de pelo en hombres, mujeres y niños. Su origen es desconocido aunque hay numerosos estudios que indican causas que favorecen su aparición. En este artículo vamos a profundizar en qué es, las causas que la provocan, los tipos que hay y los diversos tratamientos actuales que aplican los dermatólogos.

Qué es la alopecia areata

La alopecia areata es una dolencia capilar, inflamatoria y crónica que afecta al folículo piloso. Es causante de la de la pérdida de pelo en cabeza y cuerpo. Como tal, existen diferentes tipos de alopecia areata localizadas en las distintas partes en donde nace el pelo.

Al tratarse de una afección capilar crónica, a medida que pasa el tiempo la persona que la padece puede sufrir distintos episodios de caída del cabello. Si es diagnosticado el primer suceso, puede volver a mostrar síntomas en otro momento incluso después de años.

* El 60% de las personas que la padecen es menor de 20 años.
* El 20% es mayor de 40 años.
* Un 12% notará los síntomas pasados los 50 años.

Tipos de alopecia areata

alopecia areata

Como ya hemos mencionado, este tipo de dolencia no se ciñe sólo al cuero cabelludo. La alopecia areata o AA puede afectar a todas las zonas en donde existen folículos pilosos, que es el lugar de nacimiento del pelo. Así, pueden localizarse casos de AA en barba, cejas, pestañas, pubis y zonas íntimas. Cualquier lugar del cuerpo humano en donde existe vello o cabello puede verse afectado por la enfermedad.

Según el patrón de caída y pérdida de pelo se clasifican diferentes variantes clínicas:

Placa única o unifocal: muestra una única placa alopécica de forma ovalada o redonda. En la zona colindante existen pelos de aspecto normal y sano, es decir, el margen de la placa termina abruptamente.

Placas múltiples o multifocal: los síntomas son idénticos de la unifocal a excepción de que aparece más de una zona afectada. Puede producirse tanto en cuero cabelludo como zonas corporales.

Ofiásica: la pérdida de pelo se muestra en toda la zona temporal y occipital, convirtiéndose en una gran superficie que alcanza todo el cuero cabelludo.

Los tipos más comunes o llamadas clásicas son:
Areata total (AT): hay una pérdida total del cabello.

Alopecia areata universal (AU): pérdida total del pelo en el cuerpo. Afecta a todas las zonas donde existen folículos pilosos sin excepción: pestañas, cejas, pubis, axilas, barba, piernas, pecho, brazos, etc.

Tipos de areata atípicas:
Estos son los casos clínicos catalogados según el patrón de pérdida de pelo.

Tisaifo (ofiasis inversa): es la contraria a la ofiásica. La pérdida de cabello ocurre en los márgenes inferiores, es decir, en la línea de nacimiento que bordea todo el cuero cabelludo.

Reticular: es una múltiple. Los síntomas son la aparición de varias placas alopécicas separadas por pequeñas líneas de pelo sano. El aspecto visual es el de bocados sin pelo.

Alopecia areata difusa: el patrón es difuso y no localizado. Generalmente es detectada en niños y adolescentes. En adultos suele encontrarse como fase inicial de alopecia universal o total.

Difusa aguda: patrón difuso que avanza muy rápido hasta la totalidad. Fue descrita por primera vez por el doctor Sato-Kawamura.

AA enrocada: permanecen mechones intactos dentro de la placas alopécicas.

AA Maga /FAGA: toma un patrón similar a la alopecia androgénica masculina y/o femenina. Muchas veces es complicado diferenciarlas al principio.

AA perinovoide: la caída del cabello es producida alrededor de un nevus melanocítico. Estas son machas o pecas con una tonalidad oscura que todas las personas tenemos en la piel. En el caso de AA perinovoide se produce caída rodeándo al nevus.

AA María Antonieta o Santo Tomás Moro: así llamada dependiendo de si el paciente es hombre o mujer. Los síntomas son caída del pelo pigmentado, con color, mientras que el pelo blanco permanece intacto y sin síntomas de caída.

Diferencias con otras alopecias

La alopecia areata no es una alopecia cicatricial, y gracias a que el folículo piloso no es dañado, no cicatriza, la recuperación del cabello es posible.

Realizar un diagnóstico que la diferencie frente a la alopecia androgénica es difícil. Los casos de alopecia areata difusa muestran síntomas muy parecidos a los del efluvio telógeno, convirtiéndose la distinción es algo peliagudo sobre todo en las fases iniciales de ambas. Para ello muchas veces se hace necesaria la realización de una serología, tricograma y/o biopsia capilar que definirá el estado de las células del cuero cabelludo.

Causas de la alopecia areata

Como decíamos, tiene causas desconocidas aunque hay muchos estudios que coinciden en señalar como la causa más probable un desequilibrio del organismo o una agresión al cuero cabelludo.

La etiología indica como causas de la alopecia areata:

  • Factores genéticos
  • Reacciones inmunológicas
  • Desórdenes psicosomáticos / psiquiátricos
  • Estrés
  • Asociaciones
    • Nevus
    • Paraneoplásico: Enfermedad de Hodgkin

Síntomas de alopecia areata

En general, las personas que solicitan tratamiento para la alopecia areata muestran síntomas de caída del cabello en placas o zonas localizadas, aunque no siempre es así. Detectarla a tiempo es fundamental. Al principio el pelo cae de zonas muy localizadas a excepción de los casos difusos. Pequeñas porciones del tamaño aproximado de una moneda quedan desprovistos de cabello o pelo que los cubre.

El aspecto visual de la alopecia areata es blanco y de tacto suave al frotar con la yema del dedo sobre la superficie de las placa. Debido a que el folículo está enfermo, hay personas que manifiestan hinchazón subcutánea. En ocasiones, observando con detenimiento los folículos pilosos pueden verse dilatados e incluso percibir algo similar a una superficie agujereada. Algunos pacientes pueden arrancar pelo de los extremos de las placas con un suave tirón. Esto ocurre por la propia debilidad del folículo que no tiene fuerza para sujetar la raíz del cabello.

Alopecia areata, tratamiento y cura

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Para poder suministrar un tratamiento que sea eficaz antes es necesario diagnosticarla con eficiencia. Las personas que acuden al dermatólogo con problemas de caída del cabello deben pasar por una clasificación de su patrón de pérdida (parches, ofiasis, difusa), zona corporal, antecedentes familiares, edad del sujeto, velocidad de caída, así como el tiempo que hace que sufre la enfermedad. Dependiendo de estos factores va a tener un pronóstico más o menos favorable. En cualquier caso, antes de iniciar un tratamiento para la alopecia areata hay que evaluar los efectos secundarios de la medicación. Una vez puesto en marcha un método para curar, hay que apostar por él durante varios meses, evaluando, y haciendo un seguimiento que verificará si realmente son buenos los resultados. El dermatólogo certificará si el tratamiento está teniendo los efectos esperados para continar con la medicación o pasar a un método alternativo.

Generalmente, las terapias son progresivas, es decir, se utilizan tratamientos de menos a más. Primero los más suaves, con menos efectos secundarios para el organismo y a medida que se detecta que no funcionan ir progresando con otros productos más agresivos.

Si bien la alopecia areata no tiene una incidencia directa en la psiquis humana, sí que sus efectos, en muchos casos, terminan por afectar al sujeto que la padece. Es en estos casos donde el dermatólogo, en primera instancia, debe valorar al paciente para calmarle y derivarle a un psicoterapeuta en caso de notar síntomas. Es patente que hay casos con origen psicológico y otros son agravados por el estrés que produce padecer alguna de las alopecias clínicas. En cualquier caso, el malestar psicológico del paciente es un factor que puede acelerar el proceso de caída del cabello.

Clasificación de los tratamientos según su administración

Podemos agrupar los diferentes tratamientos para la alopecia areata mediante la forma de aplicarlos y/o su funcionamiento.

Uso Tópico:
  • Antralina
  • Corticoides
  • Ciclosporina
  • Minoxidil
  • Inmunoterapia
  • Fototerapia y fotoquimioterapia
  • Análogo de las prostaglandinas
  • Tacrolimus
  • Imiquimod
  • Candidina intralesional
  • Rubefacientes tópicos
  • Láser
Sistémico:
  • Corticoides
  • Ciclosporina
  • Metotrexato
  • Sulfasalazina
  • Inmunomoduladores
  • Terapias biológicas

Los tratamientos sistémicos se diferencian de los tópicos en que actúan desde el interior del cuerpo humano. Pueden tomarse de forma oral o en inyecciones, y frecuentemente se utilizan para pacientes con síntomas graves. Siguiendo el ejemplo de tratamientos de menos a más, en los estados iniciales de AA primero serían utilizados productos tópicos y en caso de no funcionar podría pasarse a sistémicos.

En todos los casos, el tratamiento para curar la alopecia areata es valorado en base al diagnóstico, síntomas y características particulares de cada individuo.

Pronóstico

Hay que decir que existen tratamientos que curan la alopecia areata en un alto porcentaje, aunque el pronóstico siempre es complicado. Esta es una enfermedad que afecta de manera grave la calidad de vida de muchas personas.

En todos los casos hay que diagnosticar las causas y actuar en base a ellas, y así seguir un tratamiento enfocado en eliminar el origen, mitigar los síntomas. No es igual una AA por causas genéticas que una producida como respuesta al estrés. No obstante, más del 50% de pacientes con areata tienen una recuperación pronta y espontánea, sin tratamiento. La mayoría de ellos, en torno al 85 – 90 por ciento, recuperan el cabello en las placas o en su defecto son reducidas.

Sin embargo, la alopecia areata es una enfermedad crónica, y durante la vida del sujeto es posible que vuelvan a repetirse los episodios de caída del cabello.

En los casos que no se consigue erradicar la enfermedad hasta su mínima expresión, y por lo tanto no es posible detener la pérdida de pelo, las regiones afectadas terminan por fusionarse. Esto provoca que varias placas alopécicas pequeñas se conviertan en una única y gran extensión sin pelo. Es común encontrar pacientes con síntomas crónicos con unión de placas e incluso en algunos casos con caída total.

En los casos de areata corporal fecuentemente los efectos son reversibles.

Referencias:
Sato-Kawamura en 2002.
Díaz Leaño Janis, Estudio de las características clínico epidemiológicas en población adulta. Año 2012.
Dr. Antonio J. Rondón Lugo, Aspectos clínico patológicos de AA. España

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