Alopecia difusa ¿Desconfías del tratamiento? ¿Y del diagnóstico?

Pedro nos cuenta que tiene 19 años y desde hace 3 años nota como pierde pelo a causa de la alopecia difusa. A medida que pasan los meses ve como aumenta la caída y tiene la sensación de que en poco tiempo va a estar totalmente calvo.

Después de todo este tiempo, comenta, fui al dermatólogo animado por un conocido mío. Lo primero que hizo fue preguntarme si tenía algún paciente con alopecia androgénica. ¿¡!? ¿¡What!?

Yo, la verdad, después de haberme tragado un montón de artículos en internet me quedé muy desconcertado. Lo primero porque el patrón de caída del cabello que tengo no es en la línea frontal. En las entradas mi pelo no se cae. Mi problema es que cada día tengo menos cantidad en toda la cabeza, no sólo en las entradas. ¡La almendra se me está quedando al aire completamente! Evidentemente, en las entradas es donde más se nota, pero esto creo que es común a todos los que sufrimos alopecia.

El tratamiento para la alopecia difusa que actualmente estoy tomando es Propecia. ¿Esto va bien? ¿Necesito tomar algo más? ¿Me fío del dermatólogo?

Este es un caso típico de una persona que acude al dermatólogo con síntomas de caída del cabello. Su reacción es bastante habitual frente a la interpretación de los síntomas por parte del médico.

Tratamiento alopecia difusa dudasNuestra recomendación es que cuando existen dudas del acierto o profesionalidad de un dermatólogo, lo mejor es conseguir una segunda opinión. Ante problemas graves, y la alopecia difusa lo es para las personas que la sufren, sobre todo si se es un chico joven como en el caso de Pedro, lo más sensato es acudir a un segundo dermatólogo para que nos dé su diagnóstico.

¿Qué consigues con un segundo diagnóstico de alopecia difusa?

  • Relajación: una vez que dos especialistas nos dicen que padecemos lo mismo nuestra mente se relaja. Aceptamos el diagnóstico y empezamos a luchar contra la enfermedad. Esto sucede tanto en casos de alopecia como en otras enfermedades graves.
  • Aceptación: si, como es lo normal el segundo dermatólogo hace la misma diagnosis, lo lógico es que obtengamos el mismo tratamiento. Puede haber alguna diferencia en cuanto a las dosis iniciales, pero como regla general deberían coincidir. Las diferencias del principio se disuelven a medida que avanza el tratamiento para la alopecia difusa y se ajustan las dosis según evoluciona el sujeto.
  • Discrepancia: este es el lado negativo de tener dos opiniones. En caso de ser discrepantes anulan, en principio, todas las ventajas hasta estar seguros de qué es realmente lo que le pasa a nuestro pelo y por qué narices se cae.

Inconvenientes de un segundo diagnóstico

  • Obtener dos diagnósticos diferentes de lo que nos pasa. Cada informe dice una cosa y no sabemos qué hacer.
  • Doble de dudas que crean ansiedad pudiendo llegar a estados depresivos.
  • Elegir entre uno de los dos diagnósticos o bien acudir a un tercer especialista para que dé su opinión.
  • Tu pelo sigue cayéndose mientras pierdes tiempo en enterarte de cuál es el verdadero problema.
  • Si no vas por la seguridad social un diagnóstico de alopecia cuesta dinero, aunque siempre puedes solicitar el cambio de dermatólogo en la Seg. Social.

Como ves, un segundo diagnóstico sobre lo que le ocurre a nuestro pelo puede enturbiar la situación más que aclararla, pero el lado positivo es que destapa un posible error y, aunque al principio ocasiona desorientación y malestar, a la larga son ventajas. Y explicamos el por qué.

Ventajas de un segundo diagnóstico

  • Vas a conseguir un método acertado para frenar la pérdida de pelo.
  • Apostar mentalmente por el tratamiento. Hay numerosos estudios clínicos que indican que el convencimiento por parte del paciente da como fruto mejores resultados.
  • No pierdes tiempo. Cuando la caída del cabello es rápida, un año con productos inadecuados son difíciles de recuperar.
  • Tranquilidad mental. Lo mejor de todo es que dejarás de dar vueltas a la idea de que no estás haciendo todo lo necesario para frenar la alopecia difusa. Al creer que estás actuando con todos los medios que están a tu alcance, la ansiedad producida por padecerla disminuirá considerablemente.

Qué hacer en los casos que hay dos diagnósticos que no coinciden

Estas situaciones siempre son complicadas porque al malestar se añade confusión y frustración. La persona que sufre alopecia difusa frente a dos diagnósticos no sabe qué hacer, en ocasiones piensa en tirar la toalla y dejar que avance por sí sola, y en otras la indignación y rabia crecen hasta producir incluso depresión. Lo mejor en estos casos es intentar, que no es fácil, tomárselo con calma y pensar con detenimiento por qué está sucediendo las incongruencias entre dermatólogos. Profesionales con experiencia es raro que fallen y por lo tanto no deberíamos desconfiar así a la ligera.

Dale unas vueltas a esto y medítalo

Quizás llegues a otras conclusiones, pero tal vez estos puntos te vengan bien a la hora de meditar sobre por qué dos dermatólogos están convencidos de que son cosas diferentes cuando el caso es el mismo.

  • Si hay dos especialistas que difieren en su diagnosis puede significar que tenemos síntomas que se cruzan y asemejan con distintas alopecias. Esto provoca que lo que parece difusa a ojos de un dermatólogo puede ser androgénica a ojos de otro especialista.
  • Aunque parece evidente, en muchas ocasiones los síntomas sólo se distinguen con el paso del tiempo.
  • Los tratamientos en ocasiones son a prueba de acierto error. Lamentablemente, algunas personas tienen que probar distintas dosis o productos hasta acertar con uno que les va bien para su problema.
  • Hay que decidir con qué diagnóstico seguimos o, en caso de no estar seguros, pedir una tercera opinión.

Recapitulación y conclusión

El caso expuesto aquí, y las dudas que plantea, aunque es raro se da en ocasiones. No hemos querido crear desconfianza respecto a los profesionales que cuidan cada día la salud de nuestro cuero cabelludo y por consiguiente la vitalidad del cabello, sino tratar de aclarar por qué en ocasiones es tan difícil acertar a la primera. En cualquier caso, como hemos mencionado varias veces, hay ocasiones en las que el mejor diagnóstico es ver la evolución que da el tiempo y, en base a ello, ajustar el tratamiento para la alopecia difusa.

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