Cuando hablamos de foliculitis describimos la infección de los folículos pilosos debido a baterias y hongos. La inflamación del folículo es debida a la acción de agentes externos que por un motivo u otro han colonizado los tejidos donde nace y crece el pelo. En la foliculitis, las causas más comunes son micóticas y bacterianas, pero estas, para poder efectuar su ataque necesitan que antes exista una agresión al folículo piloso o en su defecto una obstrucción que impida su crecimiento con normalidad.
Causas de la foliculitis y de la infección capilar
Cuando se diagnostica foliculitis y sus causas se detecta que la principal fuente de infección son las bacterias llamadas estafilococos. La segunda de las causas más comunes son los hongos. Estos, no se ciñen a un solo tipo y son diversos. Dependiendo de la ubicación geográfica de la persona afectada son de un tipo u otro. Los hongos son muy frágiles al medioambiente y ese es el motivo principal por el que no hay un único tipo global. Como orígen de la foliculitis cabe mencionar también las producidas por virus y pelos encarnados y, en algunas situaciones, las padecidas por la simple obstrucción del folículo.
Dada la diversidad de agentes y condiciones que causan la foliculitis, se pueden clasificar según si su daño es superficial o profundo, si su alcance en los tejidos que dan soporte al pelo es más o menos grave. Los casos de foliculitis profunda tienen daños más severos. El alcance de la infección avanza a mayor profundidad en los tejidos de la piel.

Las causas más comunes de agresión al folículo son:
- Afeitado.
- Roce de la ropa, uso de guantes, botas, pantalones ajustados, etc.
- Enfermedades de la piel como dermatitis, acné, psoriasis.
- Heridas y lesiones epidérmicas.
- Obstrucción de los folículos
Cuando el folículo, mediante alguno de estos mecanismos es agredido, pasa a un estado de debilidad que los agentes infecciosos pueden aprovechar. Hay que recalcar que no es una infección peligrosa para la vida pero puede producir bastantes molestias e incomodidad.
Algunas formas de foliculitis no son infecciosas. El exceso de aceite en cremas y lociones puede producir un taponamiento de los folículos pilosos aunque, por lo general, la infección es bacteriana.
Las foliculítis viral y fúngica puede estar causada por Herpes simplex, Herpes zoster, Pityrosporum ovale, Trichophyton rubrum y otros agentes similares. Las infecciones leves pueden ser tratadas con medicamentos que no necesitan receta. Las más graves es necesario acudir al médico para recibir tratamiento.